Carta y menú digital · Para dueños de restaurante
Menú digital con QR para restaurantes: guía completa
Todo lo que necesitas para montar el menú QR de tu restaurante: qué exige la SIC, qué debe llevar cada plato, cómo armarlo, dónde poner el código y cómo pasar de mostrar la carta a recibir pedidos.
Por Equipo de Tecnotics · · 13 min de lectura
En 30 segundos
- El menú QR no reemplaza la carta física ni la lista de precios visible: la SIC lo trata como «mecanismo adicional» (Circular Única, Título II, numeral 2.4).
- Si usas carta, al menos una debe verse desde afuera, antes de entrar (numeral 2.4, parágrafo 3).
- Para ver los precios no puedes exigir registro, datos personales ni permisos de una app (numeral 2.4, parágrafo 2).
- El precio de cada plato va con todos los impuestos incluidos, en pesos y sin «20K» (Ley 1480 de 2011, art. 26; numeral 2.4, parágrafo 1).
- Un QR que lleva a un PDF solo muestra; una carta digital se actualiza al instante y puede recibir pedidos.
¿Qué es un menú QR y qué no es?
Un menú QR es un código impreso que, al escanearlo con la cámara del celular, abre la carta del restaurante en el navegador. El código es solo la puerta: lo que importa es lo que hay detrás.
Detrás puede haber tres cosas muy distintas:
- Una foto o un PDF de la carta impresa. Es lo más rápido de montar y lo que más se desactualiza.
- Una carta digital: una página con categorías, platos, fotos, precios y opciones que puedes editar desde un panel.
- Una carta digital que recibe pedidos: además de mostrar, deja que el cliente arme el pedido, lo confirme y reciba un número de turno o una hora de recogida.
Cuando alguien busca «menú digital» o «carta digital restaurante» puede estar pensando en cualquiera de las tres. Antes de elegir herramienta, decide cuál necesitas tú.
Un menú QR no es un reemplazo de tu carta física, ni una forma de recoger datos de quien solo quiere mirar precios, ni una app que el cliente tenga que instalar. Esas tres ideas son las que más problemas traen, y la primera incumple la norma de la SIC.
¿El menú QR reemplaza la carta física?
No. Es el punto más importante de esta guía, y muchos locales lo tienen al revés desde la pandemia.
La Circular Única de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), en el numeral 2.4 de su Título II, dice que en los establecimientos de comidas y bebidas el precio de cada producto debe informarse «mediante el sistema de lista fijada en un lugar suficientemente visible» o «a través del uso de cartas físicas». Luego agrega que el local puede ofrecer medios tecnológicos para verificar los precios, pero «como mecanismo adicional» y «sin perjuicio» de presentarlos por esos medios físicos.
Revisamos la versión vigente del Título II (actualizada por la Circular Externa 001 del 9 de enero de 2026) y el numeral 2.4 conserva el texto de la Circular Externa 007 de 2022.
La SIC también ha recordado que el uso exclusivo del código QR fue una medida transitoria de la emergencia sanitaria y que ya no está vigente.
| Qué exige la norma | Dónde está | Qué significa en tu local |
|---|---|---|
| Precio en lista visible o en carta física | Circular Única, num. 2.4 | El QR va además, nunca en lugar de |
| Una carta visible antes de entrar | Num. 2.4, parágrafo 3 | Carta en la puerta, la vitrina o el ingreso |
| Nada de requisitos para ver precios | Num. 2.4, parágrafo 2 | Sin registro, sin datos, sin instalar apps |
| Precio claro, en pesos y en castellano | Num. 2.4, parágrafo 1 | Nada de «20K», «según tamaño» ni rangos |
| Precio con impuestos incluidos | Ley 1480, art. 26 | El impuesto al consumo va dentro del precio |
Si quieres la comparación completa de ventajas y desventajas, la tienes en carta digital o carta impresa.
¿Se puede pedir registro o datos para ver la carta digital?
No para ver los precios. El parágrafo 2 del numeral 2.4 prohíbe expresamente:
- obligar a registrarse en una página web o red social;
- pedir datos personales;
- exigir permisos de acceso a aplicaciones que no sean indispensables para ver los precios.
Esto descarta los menús que piden el correo «para enviarte la carta», los que obligan a seguir una cuenta en redes o los que piden instalar una aplicación.
Otra cosa es hacer un pedido. Cuando el cliente confirma una compra, sí tiene sentido pedirle un nombre o un celular para entregarle el pedido o avisarle que está listo. En ese caso necesitas su autorización previa e informada y decirle para qué usarás el dato (Ley 1581 de 2012, arts. 9 y 12). La línea es sencilla: mirar es libre; pedir puede requerir datos.
¿PDF con QR o carta digital: cuál conviene?
El QR que abre un PDF es la solución más común y la más frágil. Compáralo con una carta digital editable:
| Criterio | QR a un PDF o una foto | Carta digital editable |
|---|---|---|
| Cambiar un precio | Rehacer el archivo y volver a subirlo | Editar el plato en el panel |
| Plato agotado | Sigue apareciendo como disponible | Se pausa y se ve como no disponible |
| Lectura en el celular | Hay que hacer zoom | Se adapta a la pantalla |
| Fotos por plato | Dependen del diseño impreso | Una por plato, ampliable |
| Opciones y adiciones con precio | Texto plano | Seleccionables, con precio que se suma |
| Recibir pedidos | No | Según la herramienta |
| Riesgo de enlace roto | Alto si cambias el archivo | Bajo si el enlace es fijo |
El PDF tiene sentido si tu carta casi no cambia y solo quieres mostrarla. Si cambias precios cada trimestre, tienes almuerzo del día o se te acaban platos en plena venta, la carta editable te ahorra reimpresiones y explicaciones en la caja.
¿Qué debe llevar un menú digital para restaurante?
Lo mismo que una buena carta impresa, más lo que el celular permite hacer mejor.
Precio final, con impuestos incluidos
El precio de la carta es el que el cliente paga. La Ley 1480 de 2011 (art. 26) obliga a informarlo en pesos e «incluidos todos los impuestos», y el Estatuto Tributario (art. 512-9) dice que el impuesto nacional al consumo (INC) del 8 % debe calcularse antes e incluirse en la lista de precios al público. Si el cliente ve dos precios para el mismo plato, paga el más bajo.
En la carta digital esto significa: nada de «+ impuestos», nada de «precios en miles» y nada de «20K». La explicación completa está en precios en la carta con impuestos incluidos.
Nombre, descripción y porción
El nombre vende; la descripción resuelve dudas. Di qué trae el plato, la porción (gramos, unidades o tamaño), si pica y con qué viene. La información debe ser clara, veraz y suficiente (Ley 1480, art. 23), y una buena descripción evita la pregunta en la caja.
Opciones y adiciones con su precio
Término de la carne, salsas, acompañamiento, bebida, adiciones. Cada opción que cambia el precio debe mostrar cuánto suma. El cliente tiene que llegar al total sin sorpresas.
Fotos reales
Una foto por plato, tomada en tu local, del plato que de verdad entregas. La publicidad engañosa está prohibida (Ley 1480, art. 30).
Disponibilidad
Un plato agotado que sigue en la carta termina en un pedido cancelado y un cliente molesto. La carta digital tiene que poder pausar platos en segundos.
Ingredientes y alérgenos
En Colombia no es obligatorio declarar alérgenos en la carta del restaurante (esa regla es para alimentos envasados), pero informarlos es buena práctica.
El aviso de la propina, si la sugieres
Si tu local sugiere propina, la Circular Única (num. 2.4.2) exige el aviso «ADVERTENCIA PROPINA» a la entrada y en las cartas y listas de precios. Lo prudente es incluirlo también en la carta digital. Las reglas completas están en propina en Colombia.
¿Cómo se arma un menú QR?
En resumen, son siete pasos:
- Ordena la carta por categorías (entradas, platos fuertes, bebidas, adiciones), de lo que más se vende a lo que menos.
- Escribe nombre, descripción y precio final de cada plato.
- Toma una foto de cada plato con buena luz.
- Define las opciones y adiciones, cuáles son obligatorias y cuánto suma cada una.
- Súbelo a una herramienta que te deje editar sin cambiar el enlace.
- Prueba la carta en tres celulares distintos.
- Genera el código QR, imprímelo en tamaño suficiente y vuelve a probarlo ya impreso.
El paso a paso detallado, con los errores que hacen que un QR deje de funcionar, está en cómo crear el menú QR de tu restaurante.
¿Dónde poner el código QR de la carta?
Donde el cliente espera: en el mostrador, junto a la fila, en la mesa, en la vitrina y en los empaques de los domicilios. También en tus redes y en tu perfil de Google, como enlace.
Tres reglas rápidas:
- Tamaño: que se pueda escanear sin acercarse demasiado; pruébalo desde la distancia real a la que estará el cliente.
- Contraste: código oscuro sobre fondo claro, sin brillos ni reflejos.
- Texto al lado: «Escanea para ver la carta» o «Escanea y pide desde tu celular». Un código sin instrucción se ignora.
La lista completa de ubicaciones y pruebas está en dónde poner el código QR de la carta.
De «ver la carta» a «pedir desde la carta»
Muchos restaurantes montan el menú QR y descubren que el cliente lo mira, decide y luego hace la misma fila para pedir en la caja. El código resolvió la mitad del problema.
El siguiente paso es que la carta reciba el pedido. Así funciona:
- El cliente escanea, elige platos y opciones y ve el total.
- Confirma el pedido y recibe un número de turno o una hora de recogida.
- El pedido entra a la fila del local, en orden, con lo que pidió.
- Cuando está listo, se le avisa y lo recoge.
Para el cliente significa no repetir el pedido de viva voz. Para la caja, menos errores de digitación. Para la cocina, pedidos completos con término, salsas y adiciones.
No todos los locales necesitan dar ese paso. Si atiendes a la mesa con meseros, el menú QR puede quedarse en consulta. Si trabajas en mostrador, con fila o para llevar, recibir pedidos desde la carta suele ser lo que más tiempo ahorra. Lo explicamos en la guía de turnero para restaurantes.
Ejemplo: cuánto trabajo ahorra una carta editable
Supuestos (valores ilustrativos, no son precios ni datos de mercado): una cafetería de Bucaramanga con 40 productos, 25 cartas plastificadas en mesas y mostrador, 4 cambios de precio al año y 3 platos que se agotan cada semana.
Con carta impresa y QR a un PDF:
- 4 cambios al año × 25 cartas = 100 cartas reimpresas al año, más el diseño de cada versión.
- Cada cambio exige rehacer el PDF y subirlo; si el enlace cambia, el QR impreso deja de servir.
- 3 platos agotados por semana × 52 semanas = 156 veces al año en que alguien pide algo que no hay.
Con carta digital editable y una carta física sencilla (que de todas formas es obligatoria):
- La carta física puede ser una lista de precios clara y sobria, que se reimprime en los mismos 4 cambios, pero en pocas copias: una en la entrada y una en el mostrador.
- El precio en la carta digital se cambia el mismo día, sin tocar el código.
- El plato agotado se pausa en segundos y el cliente lo ve como no disponible.
El ahorro real depende de tu imprenta y de tu volumen. La cuenta que importa es esta: cuántas veces al año cambias algo y cuánto te cuesta cada cambio. Si la respuesta es «casi nunca», un PDF bien hecho te sirve. Si es «cada mes», la carta editable se paga sola en tiempo.
Errores frecuentes con el menú QR
| Error | Por qué es un problema | Cómo evitarlo |
|---|---|---|
| Quitar la carta física | Incumple la Circular Única, num. 2.4 | Lista visible o carta física, siempre |
| Pedir correo o registro para ver la carta | Prohibido por el num. 2.4, par. 2 | La carta se ve sin datos |
| Precios «+ impuestos» o en miles | Ley 1480, art. 26 y num. 2.4, par. 1 | Precio final en pesos |
| PDF ilegible en el celular | El cliente se rinde y pregunta | Carta pensada para pantalla pequeña |
| QR que apunta a un enlace que cambia | El código impreso deja de servir | Enlace estable, editable por dentro |
| Fotos de banco de imágenes | Pueden inducir a error | Fotos de tus platos reales |
| Platos agotados visibles | Pedidos cancelados | Pausar el plato al agotarse |
| Código pequeño o con reflejo | No se escanea | Prueba impresa a distancia real |
Cómo se hace en OrdenaFácil
En OrdenaFácil cargas cada plato con foto, precio, descripción y opciones (término, salsas, adiciones, bebida o acompañamiento, cada una con su precio). El comensal abre la carta en el navegador del celular, sin instalar nada y sin crear cuenta para ver los precios; la cuenta se le pide solo para confirmar el pedido. Desde el panel descargas los códigos QR de la carta y de la pantalla de turnos, listos para imprimir. Recuerda que la carta digital es un medio adicional: tu local mantiene su lista visible o su carta física.
Guías de este tema
- Cómo crear el menú QR de tu restaurante paso a paso: de la carta en papel al código impreso, sin QR que dejen de funcionar.
- Carta digital o carta impresa: ventajas de cada una y por qué conviene mantener las dos.
- Precios en la carta con impuestos incluidos: qué dice el Estatuto del Consumidor y qué pasa si cobras más de lo publicado.
- Cómo diseñar la carta de un restaurante: orden de categorías, descripciones y cómo destacar sin engañar.
- Fotos de comida para la carta con el celular: luz, ángulo, fondo y tamaño para que la carta cargue rápido.
- Opciones, adiciones y combos en la carta: cómo modelar término, salsas y adiciones para que el pedido llegue completo.
- Alérgenos en la carta: qué exige la norma en Colombia y cómo informarlos sin prometer lo que no puedes garantizar.
- Ingeniería de menú: qué platos dejar, subir de precio o quitar según sus ventas y su margen.
- Dónde poner el código QR de la carta: lista de chequeo de tamaño, contraste y ubicaciones.
Monta tu carta digital con fotos, precios y opciones, y deja que tus clientes pidan desde el celular con su número de turno.
Fuentes
- Circular Única de la SIC, Título II, versión de la Circular Externa 001 del 9 de enero de 2026 (numerales 2.3.1, 2.4 y 2.4.2) (consultada el 26/10/2026)
- Comunicación de la SIC a proveedores de alimentos y bebidas (4 de mayo de 2022) (consultada el 26/10/2026)
- Ley 1480 de 2011, Estatuto del Consumidor, arts. 23, 26 y 30, Secretaría del Senado (consultada el 26/10/2026)
- Ley 1480 de 2011, art. 61 (sanciones), Secretaría del Senado (consultada el 26/10/2026)
- Estatuto Tributario, art. 512-9, Secretaría del Senado (consultada el 26/10/2026)
- Ley 1581 de 2012, protección de datos personales, arts. 9 y 12, Secretaría del Senado (consultada el 26/10/2026)
Verificado el 26/10/2026.
Preguntas frecuentes
¿El cliente necesita descargar una aplicación para ver un menú QR?
Depende de la herramienta, pero la mayoría de los menús QR se abren en el navegador del celular con solo escanear el código con la cámara. Lo que no se puede hacer es exigir registro, datos personales o permisos de una aplicación para ver los precios: la Circular Única de la SIC lo prohíbe en el numeral 2.4. Si una herramienta obliga a instalar algo para ver la carta, busca otra.
¿Se puede enviar el menú digital por WhatsApp?
Sí. El menú digital tiene un enlace, y ese enlace se puede pegar en el estado de WhatsApp, en la descripción del perfil del negocio o en una respuesta a quien pregunta qué hay de almuerzo. Ojo: enviarlo a quien te lo pide es atender una consulta; mandarlo como promoción a toda tu lista exige autorización previa y respetar los horarios de la Ley 2300 de 2023.
¿Cuánto cuesta tener un menú digital?
No hay un precio único. Depende de si solo necesitas mostrar la carta (un PDF o una página sencilla) o si quieres que el cliente arme y confirme su pedido desde ahí, con opciones, adiciones y turno. Compara qué incluye cada herramienta: actualizar precios sin reimprimir, pausar platos agotados, generar el QR y recibir pedidos. Suma también lo que cuesta imprimir los soportes del código.
¿Un restaurante pequeño necesita menú QR o es solo para cadenas?
No es obligatorio para nadie: lo obligatorio es la lista de precios visible o la carta física. Para un local pequeño, el menú QR sirve sobre todo cuando cambias precios a menudo, cuando hay fila en la caja o cuando recibes pedidos por WhatsApp y quieres que el cliente vea fotos y opciones antes de preguntar. Si tu carta es corta y no cambia, quizás te basta con la lista.
¿Qué pasa si el código QR del menú deja de funcionar?
El cliente se queda sin carta digital y le toca preguntar o mirar la carta física, que por eso tiene que estar. Los QR dejan de funcionar cuando apuntan a un enlace que se borró, a un archivo que se movió o a un servicio de códigos temporales que venció. Usa un enlace estable que puedas actualizar sin cambiar el código y pruébalo cada semana.