Carta y menú digital · Para dueños de restaurante

Cómo diseñar la carta de un restaurante para vender más

Una carta bien diseñada vende más y genera menos preguntas en la caja. Orden, cantidad de platos, nombres, descripciones, adiciones y lo que dice la ley, con el ejemplo de una carta de comidas rápidas reorganizada.

Por Equipo de Tecnotics · · 7 min de lectura

En 30 segundos

  • Orden: de lo que más se vende a lo que menos, en el orden en que el cliente decide.
  • Cantidad: secciones cortas; si una pasa de 8 o 10 platos, revisa cuáles sobran.
  • Descripción: qué trae, porción, si pica y con qué viene; información clara y veraz (Ley 1480 de 2011, art. 23).
  • Precio: final, en pesos, sin «20K» ni «según tamaño» (Ley 1480, art. 26; Circular Única de la SIC, num. 2.4).
  • Destacar sin engañar: la publicidad engañosa está prohibida (Ley 1480, art. 30).

Esta guía hace parte de la guía completa del menú digital con QR. Sirve igual para la carta impresa y para la digital.

¿Por dónde empezar a diseñar la carta?

Por los números, no por los colores. Antes de abrir un programa de diseño, saca una lista de tus platos con dos datos: cuántos vendes al mes y cuánto te deja cada uno. Con eso sabrás qué destacar, qué mantener y qué quitar.

Ese análisis tiene nombre y método: lo explicamos en ingeniería de menú. Si todavía no tienes los datos, empieza con lo que sabes de memoria y ajusta después.

¿En qué orden van las categorías?

El cliente lee la carta buscando una decisión. Ayúdalo con un orden que siga su forma de decidir:

  1. Lo principal primero. En una hamburguesería, los combos o las hamburguesas; en un almuerzo, el plato del día; en una cafetería, las bebidas calientes y lo de panadería.
  2. Luego lo que acompaña: entradas, acompañamientos, adiciones.
  3. Después las bebidas, si no son lo principal.
  4. Al final los postres.

En la carta digital, este orden importa todavía más: en el celular se lee de arriba hacia abajo y muchos clientes no llegan al final.

¿Cuántos platos poner por sección?

Una carta larga parece generosa, pero cuesta: más insumos en inventario, más desperdicio, más tiempo de cocina y más dudas del cliente.

Criterios para recortar:

  • Platos que casi no se venden y no tienen una razón para estar (por ejemplo, la única opción vegetariana sí puede tener razón).
  • Platos casi iguales que se pueden fusionar en uno con opciones: tres hamburguesas que solo cambian la salsa son una hamburguesa con tres salsas.
  • Platos que traban la cocina en hora pico porque tienen una preparación distinta a todo lo demás.

Fusionar platos en uno con opciones simplifica la carta sin quitarle variedad al cliente. Cómo hacerlo bien está en opciones, adiciones y combos en la carta.

¿Cómo escribir nombres y descripciones?

El nombre

Corto, que se pueda decir en voz alta y que diga qué es. Si usas un nombre de la casa («La del barrio»), la descripción tiene que explicarlo.

La descripción

Una o dos líneas que respondan lo que el cliente preguntaría en la caja:

Duda Cómo resolverla en la descripción
¿Cuánto trae? «150 g de carne», «6 alitas», «porción para 2»
¿Qué trae? Ingredientes principales, en orden
¿Pica? «Picante medio» o un símbolo explicado en la carta
¿Con qué viene? «Incluye papas a la francesa y bebida de 12 oz»
¿Tiene término? «Término a elegir»
¿Tiene algo que me cae mal? Ingredientes que suelen causar alergia

La Ley 1480 de 2011 (art. 23) exige información clara, veraz y suficiente, en castellano, y hace responsable al proveedor por los daños que cause la información inadecuada. Una descripción precisa no solo vende: te protege.

Sobre ingredientes que causan alergia, la obligación legal de declararlos es para alimentos envasados, no para la carta; en el restaurante es buena práctica. Lo explicamos en alérgenos en la carta.

¿Cómo poner los precios?

El precio es el que el cliente paga, en pesos e incluidos todos los impuestos (Ley 1480, art. 26). En restaurantes, el impuesto al consumo va dentro del precio de la carta.

Reglas de forma (Circular Única de la SIC, num. 2.4, par. 1):

  • Sin «20K» ni «precios en miles».
  • Sin «según el tamaño»: un precio por cada tamaño.
  • Sin rangos: cada producto con su precio.
  • Sin símbolos de otras monedas, y cualquier símbolo que uses, explicado.

Alinea los precios con el plato, en la misma línea o justo debajo, para que se lean sin esfuerzo. Los detalles legales están en precios en la carta con impuestos incluidos.

¿Cómo destacar platos sin engañar?

Destacar es legítimo: un recuadro, una foto más grande, la etiqueta «el más pedido». Lo que no se puede es inducir a error. La Ley 1480 (art. 30) prohíbe la publicidad engañosa y hace responsable al anunciante de los perjuicios.

Sí No
«El más pedido» si de verdad lo es «El mejor de la ciudad» sin forma de probarlo
Foto real del plato que entregas Foto de banco de imágenes o de otro tamaño
«Casero» si se prepara en tu cocina «Casero» para un producto comprado y recalentado
«Promoción hasta el domingo» Promoción sin fecha que nunca se acaba ni se cumple

Si anuncias una promoción en la carta, sus condiciones te obligan: informa tiempo, modo, lugar y requisitos (Ley 1480, art. 33). Si no dices cuándo termina, se entiende vigente hasta que la revoques por el mismo medio.

Las fotos tienen su propia guía: fotos de comida para la carta con el celular.

¿Dónde van las adiciones?

Dos formas que funcionan:

  1. Dentro de cada plato, cuando la adición solo aplica a ese plato: «Agrega tocineta + $3.000».
  2. En una sección propia, cuando aplican a muchos platos: «Adiciones: queso $2.500 · tocineta $3.000 · huevo $2.000».

En la carta digital la primera forma es mejor, porque el cliente elige la adición al armar el pedido y el total se actualiza solo.

Ejemplo: reorganizar una carta de comidas rápidas

Supuestos (ilustrativos): un local de comidas rápidas en Barranquilla con una carta de 38 productos en una sola lista. Las hamburguesas son el 45 % de las ventas; los perros, el 25 %; las salchipapas, el 15 %; el resto se reparte entre 14 productos que casi no salen.

Antes:

  • Una lista de 38 productos sin categorías, en el orden en que se fueron agregando.
  • Cinco hamburguesas que solo cambian la salsa, con nombres que no dicen nada («La Bomba», «La Brava»).
  • Precios en «K».
  • Adiciones al final, en letra pequeña.

Después:

  1. Combos arriba (3 combos con hamburguesa, papas y bebida).
  2. Hamburguesas: 3 en lugar de 5. Las cinco salsas pasan a ser una opción.
  3. Perros: 3.
  4. Salchipapas: 2 tamaños, cada uno con su precio y cuánto trae.
  5. Bebidas: 6.
  6. Adiciones: dentro de cada plato en la carta digital y en una sección corta en la física.

De 38 productos pasa a unos 20, sin perder variedad, porque las salsas y los tamaños ahora son opciones. Los precios se escriben completos, con el impuesto incluido. Los 14 productos que casi no salían se revisan con ingeniería de menú antes de decidir si se quedan.

Cómo se hace en OrdenaFácil

En OrdenaFácil cargas cada plato con foto, precio, descripción y opciones, y lo ubicas en su categoría. El comensal abre la carta en el navegador del celular, sin instalar nada, y ve los platos con sus fotos y opciones. Desde el panel obtienes los códigos QR de la carta y de la pantalla de turnos para imprimir. La carta digital complementa tu carta física o tu lista de precios visible, que el local mantiene.

Pasa tu carta rediseñada a una carta digital con fotos y opciones, y deja que tus clientes pidan desde el celular.

Prueba 30 días gratis

Fuentes

Verificado el 26/10/2026.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos platos debe tener la carta de un restaurante pequeño?

No hay un número correcto, pero en un local pequeño la carta corta suele funcionar mejor: menos insumos, menos desperdicio, cocina más rápida y clientes que deciden antes. Como referencia práctica, revisa si tienes secciones con más de ocho o diez platos y si hay platos que casi nadie pide. Esos son los primeros candidatos para salir o fusionarse.

¿Qué nombre ponerle a un plato?

Uno que se entienda y se pueda pedir en voz alta. Si usas un nombre de fantasía, como el apellido de la casa o el barrio, acompáñalo de una descripción clara: qué es, qué trae y cuánto trae. El cliente no debería tener que preguntar qué es la «Especial de la casa». Evita palabras que prometan algo que el plato no tiene, como «artesanal» o «casero», si no lo es.

¿La carta tiene que tener el aviso de la propina?

Solo si tu local sugiere propina. En ese caso, la Circular Única de la SIC (num. 2.4.2) exige el aviso «ADVERTENCIA PROPINA», con el texto que fija la SIC, a la entrada del local y en las cartas y listas de precios que se entregan al cliente. Si no sugieres propina, no necesitas el aviso, aunque el cliente siempre puede darla si quiere.

¿Qué tipo de letra y tamaño uso en la carta?

Una letra simple y legible, sin adornos, en un tamaño que se lea con luz baja y a la distancia a la que el cliente sostiene la carta. Los precios deben ser perfectamente legibles. Usa como máximo dos tipos de letra: uno para los nombres y otro para las descripciones. Prueba la carta con alguien que use gafas de lectura antes de imprimirla.

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