Inventario y costos · Para dueños de restaurante
Cómo ponerle precio a un plato: del costo al precio de la carta
Del costo de la receta al precio final de la carta: el multiplicador sobre el costo, el margen de contribución y la referencia del mercado, con el impuesto al consumo incluido y redondeos que respetan las reglas de la carta.
Por Equipo de Tecnotics · · 6 min de lectura
En 30 segundos
- Precio sin impuesto = costo de la receta ÷ food cost objetivo. Con un costo de $5.786 y un objetivo de 30 %, son $19.287.
- Precio de la carta = precio sin impuesto × 1,08, si eres responsable del impuesto al consumo, y luego se redondea.
- El impuesto debe calcularse antes e incluirse en la lista de precios (E.T., art. 512-9).
- El precio se informa en pesos y con todos los impuestos; si hay dos precios, el cliente paga el más bajo (Ley 1480 de 2011, art. 26).
- En la carta está prohibido anunciar precios como «21K» o «en miles» (Circular Única SIC, num. 2.4).
Fijar el precio es el último paso del control de costos que explicamos en la guía de inventario de restaurante.
¿Qué necesitas antes de ponerle precio a un plato?
Tres datos:
- El costo por porción, con receta estándar, rendimientos y precios de compra recientes. Si todavía no lo tienes, empieza por cómo calcular el costo de un plato.
- Tu food cost objetivo o el margen en pesos que necesitas por plato para cubrir tus gastos.
- Tu situación con el impuesto al consumo: si eres responsable, no responsable o estás en el régimen simple. Esto cambia cómo pasas del precio antes de impuesto al precio de la carta.
¿Qué métodos hay para fijar el precio de venta?
1. Multiplicador sobre el costo (food cost objetivo)
Precio sin impuesto = costo ÷ food cost objetivo.
| Food cost objetivo | Multiplicador aproximado | Con costo de $5.786 |
|---|---|---|
| 25 % | 4,0 | $23.144 |
| 30 % | 3,3 | $19.287 |
| 35 % | 2,9 | $16.531 |
Es rápido y fácil de aplicar a toda la carta. Su problema: a un plato barato le deja muy pocos pesos de margen y a uno caro le pone un precio que el cliente no paga.
2. Margen de contribución objetivo
Precio sin impuesto = costo + margen en pesos que necesitas.
Si tus gastos del mes y tu volumen de ventas te dicen que cada plato fuerte debe dejar, en promedio, $14.000 para cubrir nómina, arriendo y utilidad, el precio sin impuesto de este plato sería $5.786 + $14.000 = $19.786. El método protege los pesos y no solo el porcentaje.
3. Referencia del mercado
Mira qué cobran por un plato parecido los negocios de tu zona y de tu tipo, en su carta visible y con el impuesto ya incluido. No es para copiar, es para ubicarte: si tu precio sale muy por encima, revisa la porción o la receta; si sale muy por debajo, quizá estás dejando plata en la mesa.
¿Cómo se suma el impuesto al consumo al precio?
Los restaurantes, cafeterías, panaderías y heladerías cobran el impuesto nacional al consumo del 8 %, no IVA, salvo los que operan bajo franquicia. Ese impuesto «deberá calcularse previamente e incluirse en la lista de precios al público» (E.T., art. 512-9). El detalle está en impuesto al consumo en restaurantes.
En la práctica:
Precio de la carta = precio sin impuesto × 1,08 → redondeo.
Y para saber cuánto impuesto hay dentro de un precio ya publicado:
Impuesto incluido = precio de la carta ÷ 1,08 × 0,08.
Tres casos distintos:
| Tu situación | Qué hacer con el precio |
|---|---|
| Responsable del impuesto al consumo | Multiplica por 1,08 y redondea; el impuesto se discrimina en la factura |
| No responsable (persona natural, un solo local e ingresos menores a 3.500 UVT del año anterior, E.T., art. 512-13) | No cobras el impuesto: el precio sin impuesto es el de la carta |
| Régimen simple | El 8 % se suma a tu tarifa del SIMPLE (E.T., art. 908, par. 1); pregúntale a tu contador cómo reflejarlo en el precio y en la factura |
Ejemplo: del costo al precio final
Supuestos (ilustrativos; no son precios de mercado): la pechuga a la plancha de un restaurante de almuerzos de Pereira cuesta $5.786 por porción. El dueño apunta a un food cost de 30 % y necesita que cada plato fuerte deje al menos $13.500 de margen. Es responsable del impuesto al consumo. Platos parecidos en su zona se venden entre $19.000 y $24.000, con el impuesto incluido.
- Multiplicador: $5.786 ÷ 0,30 = $19.287 sin impuesto.
- Con impuesto: $19.287 × 1,08 = $20.830.
- Redondeo: sube a $21.000, con el impuesto incluido.
- Revisión del impuesto: $21.000 ÷ 1,08 = $19.444 sin impuesto; el impuesto incluido es $1.556.
- Food cost real del precio: $5.786 ÷ $19.444 = 29,8 %.
- Margen de contribución: $19.444 − $5.786 = $13.658. Supera los $13.500 que necesita.
- Mercado: $21.000 queda dentro del rango de la zona.
Decisión: publica $21.000. Los tres métodos cuadran.
¿Cómo redondear los precios?
- Redondea hacia arriba después de sumar el impuesto, a la cifra que use tu carta (de $500 o de $1.000, por ejemplo). Redondear hacia abajo es regalar margen.
- Escribe el precio completo en pesos: $21.000. No «21», no «21K», no «$21 mil». La Circular Única de la SIC prohíbe las aclaraciones del tipo «precios en miles» (num. 2.4, par. 1).
- Cada adición y cada opción con precio lleva su valor final, también con el impuesto incluido.
- El domicilio o cualquier costo adicional se informa aparte, con su motivo y su valor (Ley 1480, art. 26).
¿Cómo subir los precios sin espantar clientes?
Los costos suben todo el año; los precios no pueden quedarse quietos. Para subirlos con menos fricción:
- Sube poco y más seguido. Un ajuste pequeño cada pocos meses se nota menos que uno grande al año.
- Empieza por los platos con peor margen, no por los más vendidos.
- No subas todo el mismo día. Escalona por categorías.
- Cuida los precios ancla: el almuerzo del día o el combo más pedido es el que el cliente recuerda.
- Mejora algo visible cuando subas un plato estrella: la presentación, una guarnición, la bebida.
- Actualiza todo a la vez: carta física, lista visible, carta digital y precios de la caja, el mismo día. Si un cliente ve dos precios, paga el menor.
- Avisa al equipo para que sepa explicar el cambio si un cliente pregunta.
Para decidir qué platos subir, mantener o quitar según cuánto se venden y cuánto dejan, sirve la ingeniería de menú.
Errores frecuentes al fijar precios
- Calcular el precio sobre un costo de hace seis meses.
- Comparar el costo con el precio con impuesto.
- Copiar el precio del vecino sin conocer tu propio costo.
- Bajar la porción para no subir el precio sin cambiar la descripción ni la foto.
- Olvidar el empaque en los precios para llevar.
Publica en tu carta digital precios finales, con sus opciones y adiciones claras, para que tus clientes sepan cuánto pagan antes de pedir.
Fuentes
- Estatuto Tributario, arts. 512-9 y 512-13, Secretaría del Senado (consultada el 26/10/2026)
- Estatuto Tributario, art. 908, Secretaría del Senado (consultada el 26/10/2026)
- Ley 1480 de 2011, Secretaría del Senado (consultada el 26/10/2026)
- Circular Única SIC, Título II, versión del 9 de enero de 2026, Superintendencia de Industria y Comercio (consultada el 26/10/2026)
Verificado el 26/10/2026.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces el costo debe valer un plato?
Depende del food cost que quieras lograr. Si apuntas a que la materia prima sea el 30 % del precio sin impuesto, el precio antes de impuesto es el costo dividido entre 0,30, más o menos 3,3 veces el costo. Con 25 % serían 4 veces; con 35 %, unas 2,9 veces. Ese multiplicador es un punto de partida: después hay que revisarlo contra el margen en pesos y contra el mercado.
¿El precio de la carta se publica con o sin impuesto al consumo?
Con el impuesto incluido. El Estatuto Tributario exige calcular el impuesto al consumo e incluirlo en la lista de precios al público, y el Estatuto del Consumidor obliga a informar el precio en pesos con todos los impuestos. El cliente solo paga el precio anunciado: no se le puede sumar el 8 % al momento de pagar.
¿Qué es el margen de contribución de un plato?
Es lo que queda de la venta de un plato después de pagar su materia prima: precio sin impuesto menos costo de la receta. Con esos pesos se cubren la nómina, el arriendo, los servicios y la utilidad. Dos platos pueden tener el mismo food cost y márgenes muy distintos; por eso conviene mirar los dos números al fijar precios.
¿Cada cuánto debo revisar los precios de la carta?
Revisa los costos de tus platos principales cada mes y los precios cuando el costo cambie de forma importante o, como rutina, cada tres a seis meses. Es mejor hacer ajustes pequeños y frecuentes que uno grande después de un año. Cuando cambies, actualiza el mismo día todas las cartas, la lista visible y la carta digital.
¿Puedo poner precios como 21.900 en la carta?
Sí, siempre que sea el precio final en pesos, con impuestos incluidos y escrito completo. Lo que no se puede es anunciarlo como «21,9», «21K» o «precios en miles». Los precios terminados en 900 son una decisión comercial; en muchos negocios de comida se prefieren cifras redondas porque agilizan las vueltas en efectivo.