Facturación e impuestos · Para la caja

Consumidor final y NIT 222222222222: cuándo usarlo en la factura

El número 222222222222 es el identificador genérico de consumidor final: cuándo se usa en la caja, qué efectos tiene para el comprador y qué hacer si luego pide sus datos.

Por Equipo de Tecnotics · · 5 min de lectura

En 30 segundos

  • Se usa cuando el comprador no suministra sus datos (Res. DIAN 165 de 2023, art. 11, num. 3.3).
  • Aplica a la factura electrónica y al POS electrónico.
  • A nombre de consumidor final, el documento no sirve al comprador para costos, gastos ni impuestos descontables (Res. 165, art. 19, par. 1, para el POS).
  • Si el cliente no pide el documento a su nombre, no hay que pedirle datos (Res. DIAN 202 de 2025).
  • Si después pide sus datos, se corrige con nota de ajuste o nota crédito (Res. 165, arts. 22 y 36).

¿Qué es el NIT 222222222222 de consumidor final?

Es un número genérico, no el NIT de una persona. La Resolución DIAN 165 de 2023, en el numeral 3.3 de su artículo 11, dice que cuando el comprador no da sus datos se registra la frase «consumidor final» o los nombres y apellidos, con el número 222222222222.

Sirve para que la venta quede soportada aunque el cliente no quiera identificarse. En un restaurante es lo más común: la mayoría de los comensales paga su almuerzo y se va sin pedir nada a su nombre. El panorama de los documentos de venta está en facturación electrónica para restaurantes.

¿Cuándo se puede usar en la caja?

Cuando el cliente no pide el documento a su nombre. La Resolución DIAN 202 de 2025 dice que, si el comprador no solicita que el documento se expida a su nombre, no hay lugar a pedirle datos.

En la práctica:

Situación en la caja Qué hacer
El cliente no pide nada Consumidor final, sin pedir datos
El cliente dice «a mi nombre» Pedir nombre, tipo y número de identificación y correo
El cliente pide factura para su empresa Pedir razón social, NIT y correo de facturación
El cliente no quiere dar el correo Representación impresa; el correo no es obligatorio
El cliente duda Preguntar si la necesita para su contabilidad

¿Por qué no le sirve al comprador para costos y deducciones?

Porque no lo identifica. Para que un gasto se pueda soportar en la contabilidad, el documento tiene que estar a nombre de quien compra. El parágrafo 1 del artículo 19 de la Resolución 165 dice que el POS electrónico expedido a consumidor final «no se podrá constituir en soporte de costos, gastos e impuestos descontables».

En cambio, si el POS electrónico identifica al comprador con nombre o razón social y número de identificación, sí le da derecho a costos y deducciones (art. 16, par.). Por eso un vendedor que viaja o una empresa que paga almuerzos necesita el documento con sus datos. Los pasos para hacerlo están en el cliente pide factura a su nombre.

¿Qué hacer si el cliente pide sus datos después?

Pasa con frecuencia: el documento ya salió a consumidor final y el cliente vuelve a la caja a pedirlo a nombre de su empresa. No basta con emitir otro documento encima, porque quedarían dos por la misma venta, y el artículo 657 del Estatuto Tributario considera doble facturación la expedición de dos facturas por un mismo hecho económico.

El procedimiento habitual:

  1. Corrige el documento original: el POS electrónico con nota de ajuste (Res. 165, art. 22) y la factura electrónica con nota crédito, que es el mecanismo de anulación (art. 36).
  2. Pide solo los datos permitidos: nombre o razón social, tipo y número de identificación y correo.
  3. Expide el documento nuevo con los mismos productos y valores.
  4. Anota la relación entre la nota y el documento nuevo.

Confírmalo con tu proveedor de facturación, porque cada sistema lo hace distinto. El detalle de las notas está en anular o corregir una factura: la nota crédito.

¿El cliente puede negarse a dar sus datos?

Sí. Dar los datos es una decisión del comprador: si no pide el documento a su nombre, el restaurante no tiene por qué exigírselos (Res. DIAN 202 de 2025). El cajero no debe insistir ni condicionar la venta a que el cliente se identifique. En ese caso, el documento sale a consumidor final y la venta queda soportada igual.

Un ejemplo en la caja

Supuestos (ilustrativos): un local de comidas rápidas en Bogotá con un cajero en hora pico.

  1. Un cliente paga un combo de $22.000 y no pide nada. Sale POS electrónico a consumidor final.
  2. Diez minutos después vuelve: «necesito la factura a nombre de mi empresa».
  3. El cajero busca la venta, la corrige con la nota correspondiente en el sistema y le pide razón social, NIT y correo.
  4. Sale el documento nuevo a nombre de la empresa por los mismos $22.000.
  5. Al cierre, la venta aparece una sola vez: el documento original quedó anulado por su nota.

Ten cada venta del local en el historial, con su detalle, para encontrarla rápido cuando el cliente vuelve por su factura.

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Fuentes

Verificado el 26/10/2026.

Preguntas frecuentes

¿Una factura a consumidor final es válida?

Sí. Para el restaurante es un documento válido que soporta la venta ante la DIAN, siempre que esté validado y lleve sus demás requisitos. Lo que cambia es para el comprador: a nombre de consumidor final, el documento no le sirve como soporte de costos, gastos ni impuestos descontables, según la Resolución DIAN 165 de 2023.

¿Puedo facturar todo a consumidor final para ir más rápido?

Puedes usarlo cuando el cliente no pide el documento a su nombre. Lo que no conviene es usarlo cuando el cliente sí dio sus datos o pidió factura, porque lo dejas sin soporte y luego habrá que corregir el documento. La pregunta corta en la caja, «¿lo quieres a tu nombre?», evita casi todos esos casos.

¿El consumidor final se usa también en el POS electrónico?

Sí. La Resolución DIAN 165 de 2023 prevé la frase «consumidor final» con el número 222222222222 cuando el comprador no da sus datos, y su artículo 19 aclara que el POS electrónico expedido así no puede ser soporte de costos, gastos ni impuestos descontables para quien compra.

¿Qué pasa si escribo un número inventado en lugar de 222222222222?

No lo hagas. Un número inventado puede coincidir con el de una persona real, que quedaría con una compra que no hizo. Si el cliente no da sus datos, el identificador previsto por la DIAN es el genérico de consumidor final. Si los da, se usan los suyos, sin cambiarlos.

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